Luz, modernidad, seguridad y durabilidad
El uso del vidrio se ha extendido en determinadas y diversas instalaciones como balcones, terrazas, barandas, escaleras y pasamanos.
Sus cualidades estéticas y funcionales se han abierto paso en las aplicaciones relacionadas con la arquitectura moderna y el diseño de interiores. Por eso es importante incidir en algunos aspectos que convierten a este producto en un elemento especial en barandas de seguridad para interiores y exteriores.
- Efecto de más espacio. La transparencia del vidrio crea la ilusión de más espacio, lo cual descansa la vista y genera un cambio en la percepción de la atmósfera del edificio.
- Mayor cantidad de luz. La luz pasa libremente a través del vidrio, de modo que los espacios se pueden rellenar con la luz del día, lo cual no sólo da un aspecto más natural sino que puede significar un ahorro en la electricidad.
- Más sofisticación. Las barandas de vidrio no sólo permiten que un edificio se vea más iluminado o amplio; también aportan al diseño general de los espacios con un toque más moderno y elegante.
- Resistencia y durabilidad. El vidrio templado es altamente resistente que envejece lentamente y no requiere de mucho mantenimiento más allá de la limpieza o el pulido en las zonas con rasguños o marcas, por lo que puede llegar a durar décadas sin perder su calidad.
- Seguridad. A pesar de que el vidrio se suele relacionar con fragilidad, la realidad es que el tipo de vidrio usado en las barandas es muy robusto y puede resistir tanto como el acero. Incluso si se quebrara tampoco existiría un riesgo, porque los trozos no son afilados, por lo tanto hablamos de un material altamente fiable.



